Adela

Cuando Adela para despedir a su amiga
golpeó la ventana un rato antes
de que el camión pasara a buscarla
y le regaló un libro de poemas de Raúl
García Sabal no imaginó que más tarde ella
en el buquebús se pondría a leerlo
sentada al lado de un tipo que se presentó
como lejanamente conocido del autor.
¿Cuánto tarda un hombre
en besar a una crédula mujer
que vuelve de sus vacaciones leyendo
un libro de poemas de Raúl García Sabal?
Este no se demoró. ¿Pero acaso
esa su lengua ansiosa de ella
no era una retribución que a Adela estaba reservada?