1.
en un paisaje encubierto
y bajo un cielo inclemente
camina por la ciudad
exhibiéndose
autónomo y rebelde
desencadenando la fascinación de niños y perros
pero la ciudad impresiona
y es bella
a cielo abierto exhibiendo su cuerpo
extendido
en tamaño y diversidad
como un espectáculo de anatomía comparada
atrayendo sin contemplaciones
con su extraña y espléndida puesta en escena
ha llegado a esta ciudad
ha visto el río, los puentes
la cordillera, plazas, edificios
pero ahora
desde donde está parado
desde esta calle
mira alrededor, busca el cielo
dice:
deberíamos estar juntos
el uno junto al otro
juntos, juntos
yo contigo debería

2.
despierta ensimismada lacrimosa
siente
la sangre que avanza por sus venas
rojo cinabrio
rumor del mar desata nostalgias
desata tristezas
que los pájaros conocen
y los halcones peregrinos destacando su silueta contra el cielo
también conocen
desnuda
muestra inmaculada
su condición de cuerpo entero y en primer plano
ángulo recto y cavidades expuestas
evidenciando toda clase de trastornos
y evidenciando
perfecciones de altísimo nivel
deberíamos estar juntos
el uno junto al otro
juntos, juntos
yo contigo debería
(como una letanía invoca
inmaculada
yaciendo entre las sábanas)

3.
azul mirada cielo plateado
tiembla
con el corazón vacío
replegado
bajo un clima delirante
de barbarie y destrucción
evoca (como en un sueño)
el desplazamiento de las mareas
de sorprendente e implacable factura
(piensa en la piedad
inmaculada
absorta en la melancolía)
al borde
sostenido apenas ante la hondura
amplía la memoria
que se ilumina
invadida por la imagen lenta, fuerte y poderosa
de nuestros cuerpos contemplando
el humo de un barco distante
en tiempos de invierno y mar brava
(lacrimosa
alarga su mano en la oscuridad
sólo para estar segura que estás ahí)