VERMONT

La depresión puede noquear
tanto al boxeador como al jubilado
dice el personaje secundario de una película
que agarré empezada en Film and Arts
donde trabaja el genial oso Gerad Depardieu.
Luego busco documentales
moviéndome hacia el National
y engancho el plano de una cerca de estacas
de un jardín donde reina la nitidez del frío.
Con maestría el director del film
abrocha imágenes de primavera.
El viento suave alisa las hojas de los alerces
que dan sombra anaranjada en un camino rural.
Pero vuelve la magnanimidad de la nieve de marzo
donde un esquiador joven
dice que el invierno lo hace fuerte.
Esa resistencia me pone enfermo de alegría
de una movilización total que me llena los ojos de lágrimas.
Salto de la cama para arremeter contra el tiempo de desdicha.
Soy todo lo fuerte que puedo.
El piloto con antiparras de un bimotor
que lleva la buena nueva a los amigos de la infancia
y al resto sin olvidar a los humanos de la cotidianeidad
por ejemplo a la vecina de los hermosos muslos
gastada de soledad tendiendo al sol la ropa de la familia.